
Avión Piper Super Cub PA18A-150
En Aeroccidente, el Super Cub es mucho más que una aeronave de la flota: es un rito de paso. Nuestros alumnos de los programas de piloto comercial, privado y agrícola viven en él la experiencia de operar una aeronave de patín de cola — una habilidad cada vez más escasa y valorada en el mundo aeronáutico.
Volar el Super Cub exige precisión, coordinación y pies activos desde el rodaje hasta el aterrizaje. Por eso, esta etapa de la instrucción es una de las más divertidas y gratificantes para nuestros alumnos: los transforma en pilotos más finos, más completos y más seguros de sus habilidades. Quien aprende en rueda de cola, vuela mejor todo lo demás.
¿Por qué volar un avión patín de cola?
Volar el PA-18 es volver a lo esencial: retroceder en el tiempo y recrear el vuelo tal como lo vivieron los pioneros de la aviación. Sin asistencias ni atajos — solo el piloto, la máquina y el viento.
La verdadera magia está en dominarlo. Un avión convencional no perdona la desatención: exige controles coordinados en todo momento y una conciencia permanente del viento y de cómo afecta a la aeronave justo en las fases más críticas del vuelo. Por eso, los pilotos de patín de cola desarrollan una comprensión y una habilidad superiores para enfrentar vientos cruzados en el despegue y aterrizaje de cualquier aeronave que vuelen después. Comandar un taildragger es un verdadero arte — y al aprenderlo, inevitablemente te conviertes en un mejor piloto.
¿Cómo es la instrucción?
El programa de patín de cola comienza con 8 horas de instrucción en tierra, donde nos enfocamos en comprender los sistemas y procedimientos propios de un taildragger, la importancia crítica de mantener el control direccional en superficie, y las diferencias fundamentales en el despegue y el aterrizaje.
Ya en el avión, te familiarizarás con la configuración en tándem — alumno adelante, instructor atrás —, con los procedimientos de rodaje que exigen pies activos desde el primer metro, y con una perspectiva de aterrizaje completamente nueva. Cada vuelo es un reto; cada aterrizaje bien ejecutado, una satisfacción que ningún otro entrenamiento te da.
Descripción del Piper PA18A-150 Super Cub
Hay aviones que se pilotean, y hay aviones que se vuelan. El PA-18A-150 Super Cub pertenece a la segunda categoría.
Introducido en 1949 por Piper Aircraft, con más de 40,000 ejemplares construidos, el Super Cub es una leyenda viva de la aviación: la compañía todavía lo fabrica hoy, por encargo especial, porque hay diseños que simplemente no se pueden mejorar. Nacido como entrenador, sus prestaciones lo llevaron mucho más allá: reconocimiento y enlace militar, remolque de planeadores y pancartas, operación agrícola, y el legendario bush flying — el vuelo salvaje en los rincones más remotos del planeta, desde Alaska hasta la Patagonia.
Su secreto está en la combinación de un ala de alta sustentación con un motor generoso de 150 caballos: el Super Cub despega y aterriza donde otros aviones ni siquiera lo intentarían. Pistas de tierra, playas, potreros, distancias absurdamente cortas — para el Super Cub, casi cualquier superficie es un aeropuerto. Por eso es también el candidato favorito para conversión con flotadores o esquíes.
Pero lo que realmente distingue al Super Cub es la experiencia de volarlo. Cabina en tándem, tren convencional (rueda de cola), mando por cables y la puerta que se abre en vuelo para sentir el viento: es aviación en su estado más puro. Volar un Super Cub es aprender a volar de verdad — con los pies, con las manos y con el asiento — desarrollando una fineza de pilotaje que ningún simulador ni aeronave triciclo puede enseñar. Los pilotos que dominan el Super Cub dominan cualquier avión.
No es solo un avión: es la razón por la que muchos se enamoraron de volar.






















